APROBACIÓN INICIAL DE LAS NORMAS SUBSIDIARIAS
Como estaba previsto, tras la constitución de la nueva corporación en junio y el periodo de verano, las normas subsidiarias de Artziniega han sido aprobadas de forma inicial y ahora serán revisadas por la Diputación de Araba. En el pleno de ayer jueves dieron su voto a favor el PNV, el PP, el concejal de PSE y uno de los de Aralar, mientras que se abstuvieron el concejal de EA y otra de Aralar.
Las normas han sufrido alguna modificación obligada por la entrada en vigor de la nueva Ley del Suelo, que penaliza la construcción en baja densidad. Así, puesto que el sector de Zaballa Este era precisamente eso, ocupar muchísimo espacio para pocas viviendas (chalets y adosados), el equipo redactor se ha visto obligado a reducir el terreno ocupado a la mitad, hasta el máximo permitido por la ley. El resto del proyecto continúa igual y además, al menos por nuestra parte, no se ha recibido respuesta a las alegaciones presentadas. Es decir, que nada nuevo bajo el sol, se sigue en el empeño de tirar adelante con este proyecto y no replantearse ni el método ni el fondo.
Desde Eztena consideramos que la nueva corporación vuelve a caer en la misma dinámica y errores que la anterior, obviando la participación ciudadana y escudándose en la simple “legalidad”. Evidentemente, el proceso llevado a cabo es legal, pero se sigue sin abordar el déficit de base que tienen estas normas, es decir, la absoluta falta de reflexión previa consensuada y la puesta en marcha de un proceso participativo. Seguimos pensando que la edificación de nada más y nada menos que de 600 viviendas en un municipio pequeño como Artziniega es algo que esta absolutamente injustificado desde ningún punto de vista social, económico o medioambiental. No es normal que se abogue porque un municipio de 1700 habitantes con una evolución demográfica bastante estable durante el último siglo y con unas carencias evidentes en muchos aspectos doble su población de buenas a primeras. Eso no es socialmente sostenible e hipoteca el futuro de Artziniega. Se nos aducen factores externos como el corredor del Cadagua para justificar este crecimiento a todas luces desmesurado, y se omite una reflexión real y consensuada con los vecinos sobre cuáles son las necesidades actuales y qué modelo de pueblo queremos. A la vista tenemos que el gran crecimiento de los últimos años está todavía sin consolidar ni social ni urbanísticamente y se nos plantea sin solución de continuidad crecer el doble. Es demencial, y además se vuelve a insistir en acusar a Eztena de “crispar el ambiente” y “dar información no veraz”. Se ve que cuando hay protestas y la gente piensa por si misma esto no gusta demasiado a los que llevan mucho tiempo acostumbrados al silencio y el asentimiento.
Además, en las últimas fechas nos encontramos con algo muy curioso y contradictorio a la vez; resulta que se presenta un plan de revitalización del casco antiguo en el que una de las dinámicas de trabajo es la participación de los vecinos mediante encuestas personalizadas, mesas de trabajo para asociaciones… en definitiva, algo que es a todas luces positivo, nos parece perfecto y adecuado, pero que claro, choca de frente con lo que se ha hecho en algo aún más importante como son las Normas Subsidiarias, que al fin y al cabo definen lo que va a ser Artziniega ¿No es posible plantear una forma de trabajo similar para las NNSS, que dé como resultado un plan consensuado y adecuado a las necesidades del municipio y sus ciudadanos? Mientras ahora se impulsa la participación de todos los vecinos en el diseño del plan de revitalización del casco antiguo, en las normas que definen el modelo de pueblo no se ha tenido esto en cuenta y solo se haya dado a los vecinos los cauces de participación mínimos exigidos por ley, es decir, poder presentar alegaciones y punto.
Aún y todo, creemos sinceramente que seguimos estando a tiempo de replantearnos las cosas entre todos y optar por un desarrollo más cabal y lógico que priorice la calidad de vida y los valores propios de Artziniega en vez de un urbanismo salvaje, que ya vemos que efectos produce en otros lugares.